¡Qué camino tan tortuoso!

¡Qué camino tan tortuoso!

La participación política de las mujeres en Colombia es muy reciente. Solo a partir del año 1957 pudieron ejercer el derecho al voto como producto de sus acciones pacíficas y políticas para ser tenidas en cuenta, no solo en la tarea legislativa y ejecutiva pública, también en el sector privado.

Por Juan Luis Castro.

Según el Censo del 2018, en Colombia hay más mujeres que hombres, sin embargo, es un aspecto que no se refleja en términos laborales, tanto en el sector público como en el privado. Las cifras son supremamente alarmantes, solo 56 congresistas son mujeres de un total de 280 ¡apenas el 20% del Congreso! el 18% de integrantes en concejos municipales son mujeres, el 15% en gobernaciones y apenas el 9% son alcaldesas, cifras que no evidencian equidad en los diferentes cargos de elección popular, además es una clara muestra de que las mujeres están sub representadas en política.

En algunos casos las mujeres que manifiestan su interés en participar no pueden, por fenómenos de exclusión, violencia, discriminación, y cuando logran participar y superan todos los obstáculos, con aval en mano se enfrentan nuevamente a las mismas problemáticas ¡qué camino tan tortuoso!

Desde mi posición como Senador, y dentro de mi ejercicio legislativo, el primer Proyecto de Ley que radiqué fue acerca de la violencia política contra las mujeres y sus respectivas sanciones a quienes incidan en esta falta, pues no tiene sentido que solo por ser mujeres sean objeto de malos tratos, censura y discriminación.

El liderazgo femenino que se empieza a evidenciar en nuestra sociedad, ha sido debido a la insistencia de muchas de ellas y a las constantes luchas históricas. Desde que inicié este camino político me sorprendo y encuentro cada día con más mujeres empoderadas, capaces de asumir cualquier adversidad, preparadas, inteligentes y exitosas.

Desde el congreso y específicamente dentro de mi partido, la Alianza Verde, he conocido mujeres ejemplares, fuertes, relevantes y capaces de representar diversos intereses, en especial los de las mujeres, ante el congreso, ante las leyes y ante los hechos. Con su lucha diaria por la equidad de género y el reconocimiento de derechos han inspirado a más mujeres a arriesgarse, a mostrarles que todo es posible si se lo proponen.

Hoy quiero reconocer a todas las mujeres de nuestro país que han eliminado barreras y que, a pesar de la irracionalidad del machismo, se ganaron sus espacios en el mundo laboral. Cada vez es menor la brecha entre el salario de un hombre y el de una mujer, estoy seguro que seguirá disminuyendo durante los próximos años y dispuesto a apoyar la causa para que la equidad sea una realidad.

Para finalizar quisiera contarles que el día de mañana, junto con mi equipo y con apoyo de la Pontificia Universidad Javeriana, vamos a intervenir un espacio físico del congreso para dejar un mensaje acerca de la importancia de “Comunicarnos sin Daño”, y adicionalmente, contarles que solicité un espacio en la plenaria del Senado para dejar este mensaje antes de abrir el debate del único tema en el orden del día: las objeciones a la JEP. Voy a pedirle a los congresistas y al país que nos comuniquemos sin hacernos daño, sin herir ni afectar la salud mental de las otras personas, punto esencial para lograr un país en paz.

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