Presidente, el país le exige un diálogo real.

Presidente, el país le exige un diálogo real.

El Paro Nacional es una coyuntura única que pasará a la historia. Millones de ciudadanos hemos expresado que estamos insatisfechos con el Gobierno Nacional, que le desconfiamos por sus reiteradas mentiras y que exigimos un país para todos, no para unos pocos. Mientras tanto, el presidente Iván Duque parece que estuviese en otro lugar, en otro país. 

Por Juan Luis Castro

Por primera vez en la historia de Colombia contamos con una expresión de protesta tan masiva y constante como la que nos ha traído el actual Paro Nacional. Hecho  inesperado y fascinante, entre otras cosas, porque no lo lidera algún político en específico, sino que ha sido una expresión emergente de los ciudadanos y le pertenece a la ciudadanía. Como colombiano he participado de este espacio marchando y caceroleando, y como congresista mi rol ha sido el de escuchar y expresar las voces de los ciudadanos en el Congreso de la República. 

Si bien es cierto que la primera convocatoria para el Paro fue realizada por organizaciones sindicales, también lo es que se ha mantenido y extendido por diversas organizaciones y personas no organizadas. Y en este momento en el Paro hay voces que exigen el cumplimiento del Acuerdo de Paz, del derecho a la protesta, el desmonte del Esmad, el cumplimiento de acuerdos con estudiantes, profesores, indígenas, campesinos y comunidades afro; también se exigen políticas de equidad de género, transparencia y no privatizaciones, rechazo a la reforma tributaria, a las iniciativas de reforma laboral y pensional, a la ‘’Economía Naranja’, a la política de drogas y de protección al medio ambiente. 

Paralelamente, el presidente Iván Duque ha estado tan aislado que el sentir ciudadano es que este Gobierno es un ‘desgobierno’… Su primera respuesta al paro fue intentar desvirtuarlo por expresiones de violencia, sin considerar las denuncias sobre infiltrados. Seguidamente, buscó un espacio con alcaldes y gobernadores electos que poco o nada han tenido que ver con las manifestaciones. Finalmente, abrió una “Gran conversación nacional”, pero que no corresponde al Paro porque no incluye ni sus peticiones ni a sus promotores, los ciudadanos de a pie. Fuentes cercanas me han compartido que en los espacios de Presidencia no ha sucedido un diálogo real, sino que el Gobierno escucha las inquietudes de sus propios invitados y expone porqué en todos los temas de agenda, supuestamente, van bien. 

El descontento con el Gobierno se alimenta por acciones del mismo Gobierno. Por un lado, tan sólo a 2 días del inicio del Paro, el presidente constituyó un ‘Holding financiero’ de empresas públicas haciendo uso de facultades extraordinarias y sin responder a denuncias sobre privatizaciones. Por otro lado, en este momento está en trámite una Reforma Tributaria regresiva que está centrada en exenciones tributarias a las que sólo podrán acceder las personas más ricas y que tiene muy pocos beneficios para los más humildes, medidas que además son populistas y no tienen sustento técnico. Una reforma que nació por la necesidad de nuevos ingresos fiscales, pero que hasta el propio Ministerio de Hacienda reconoce sus pérdidas tributarias. El sinsentido de esta reforma es tal que más de 70 investigadores y académicos nos escribieron una carta a los congresistas para que la rechazáramos. 

El Compromiso del Partido Alianza Verde es trabajar por un mejor país para todos los colombianos y colombianas. En el primer debate de la Reforma Tributaria mis compañeros Iván Marulanda y Katherine Miranda hicieron la tarea de votar en su contra. Iván, además, dio un discurso con el que se han identificado millones de ciudadanos que también la rechazan. Por mi parte, tengo el compromiso de debatirla en la Plenaria de Senado y de expresar el clamor de los ciudadanos que piden a gritos que se rechace. Colombia nos pertenece a todos, no a unos pocos, y mi compromiso es con todos. Todos. 

Deja un comentario