Mamá…

Mamá…

28 de julio de 2021, Bogotá D.C. 

Yo creo que para los hijos es completamente imposible olvidar los besos, los abrazos, la mano siempre dispuesta a levantarlo a uno después de cada caída, las secadas de lágrimas después de cada fracaso, la ayuda incondicional; y yo no soy la excepción.

Sin embargo, es parte del orden natural de la vida la emancipación. Cuando los hijos nos hacemos adultos nuestro propio carácter, nuestros intereses y nuestra forma de entender e interactuar con el mundo es justamente eso: propia. 

Mis decisiones como un adulto independiente sin duda en muchas ocasiones han seguido y continuarán siguiendo tu buen consejo, pero siempre serán mías. 

Hoy tengo la plena certeza de que lo has notado y de que ambos somos conscientes de que no es un proceso sencillo. Has notado que tenemos posiciones diametralmente opuestas sobre cómo debería funcionar el mundo, percepciones diferentes sobre cómo hacer las cosas y en definitiva tenemos posiciones políticas bien distintas.  

Por eso aprovecho esta oportunidad para decirte que sí mamá, es cierto que estoy cansado de lidiar con tus enemigos, también es cierto que estoy cansado de que me persigan y me encasillen por ser tu hijo, como también es cierto que ya tomé la decisión de no aspirar nuevamente al Congreso de la República, un lugar extenuante que sé que conoces muy bien.  

Siempre llevaré en mi corazón una inmensa gratitud y un inagotable amor hacia a ti, mamá solo hay una y la mía es realmente invaluable. Así que finalmente es por ese mismo amor que sé que guardamos el uno por el otro que creo prudente recordarte que mis asuntos los resuelvo yo. 

Tengo fé en que sabrás recordarlo. 

Juan Luis Castro Córdoba
Senador de la República de Colombia

Carta-a-Mama

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