Bienvenido ministro (… casi que no)

Bienvenido ministro (… casi que no)

Finalmente se supo quién es el encargado de encabezar el Ministerio de Salud y Protección Social para manejar los 30 billones de la cartera, pero ¿Por qué tocó esperar tanto?

Por Juan Luis Castro

Un mes, una semana y cinco días tuvimos que esperar los colombianos para conocer el nombre del nuevo Ministro de Salud. Fernando Ruiz llega al cargo con una hoja de vida que, a priori, le augura una gestión esperanzadora, que ojalá les haga frente a los principales retos de esta cartera, específicamente la ejecución de la Ley de Punto Final y el enfoque del sistema hacia la promoción y prevención.

Sin embargo, el tiempo que se tomó el Gobierno Nacional para designar un nuevo ministro es alarmante, especialmente para un sistema de salud ávido de cambios y que hoy por hoy invita a pensar que se negocia con la enfermedad de los ciudadanos.

Prioridades

Semanas previas al nombramiento, la opinión pública se enfrentó a una serie de noticias estremecedoras, la inaceptable muerte de cinco niños en el Chocó, la tragedia del Tramadol, las preocupantes situaciones de alerta por Dengue y la amenaza internacional del Coronavirus.

Con el agitado clima alrededor de la salud era apenas lógico que el anuncio de un nuevo ministro estuviera arriba en la lista de prioridades, pero contrario a la intuición, el Gobierno Nacional se tardó casi mes y medio para tomar la esperada decisión.  

Como dije en la anterior entrega de esta columna, las amenazas a las que se enfrenta a diario la salud de los colombianos eran y son suficientes, para que el Gobierno superara el cálculo político que motivó la pérdida deliberada de tiempo y asignara de una vez por todas esta cartera.

La salud es un tema transversal de interés de todos los colombianos, por lo que la tardanza en la definición de la responsabilidad política de la salud nacional es inaceptable.

El cálculo político

La entrada del ministro Ruiz al gabinete se traduce en la confirmación de la adhesión de Cambio Radical a la coalición de gobierno, que sumada a los nombramientos simultáneos en la cartera de Trabajo y de Agricultura permite dilucidar la búsqueda del control del Congreso en pro de las iniciativas estatales.

No obstante, deja mucho que desear que la salud de los colombianos dependa de una jugada política. Es muy importante que la calidad de vida de los ciudadanos esté por encima de intereses politiqueros. ¡No se puede politizar la salud!

Por lo anterior, reitero que espero que el nuevo ministro haga honor a su impresionante hoja de vida y asuma los retos de salud que enfrentamos los colombianos. Colombia no puede seguir sacando plata de la enfermedad, es necesario hacer de la promoción y la prevención en salud la mejor herramienta para la mejoría de la calidad y la cobertura del servicio.

Bienvenido ministro

Pese a la tardanza en el nombramiento, el objetivo es generar una mejoría en el sistema de salud que atiende a todos los colombianos, por ello, esperemos que exista un compromiso técnico serio con el país, al que apoyaremos o acusaremos desde el Congreso siempre que sea necesario.

Al ministro encargado Iván González gracias por su gestión y al nuevo ministro Fernando Ruiz le damos la bienvenida con ánimos de que su ejecución esté acorde con las necesidades del país. Pronto estará en sus manos mi propuesta formal para lograr la mejoría de la calidad de vida de todos los colombianos.

¡Denuncie!

Con el inicio de la próxima legislatura planeo hacer un debate citando al Ministerio de Salud y al Invima. ¿Ha tenido algún problema con un medicamento? Si ha vivido o conoce de un caso, le invito a que lo comparta conmigo a través del correo [email protected] y así enriquecer el debate.

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