¿Por qué el Gobierno está empeñado en el mal negocio de vender ISA?

Aunque se trata de uno de los activos más rentables de la Nación, su venta ya es casi un hecho. 

Juan Luis Castro*

Crónica de una venta anunciada

Aunque el Gobierno Nacional ha dicho que por ahora “está estudiando” vender su participación en la empresa Interconexión Eléctrica S.A (ISA), ya firmó un contrato por cinco mil millones de pesos para diseñar su enajenación, y ya cuenta con los recursos de esta venta en el Marco Fiscal de Mediano Plazo y en el Presupuesto Nacional para 2020.

La posible venta de ISA es parte de un plan para enfrentar la difícil situación económica que atraviesa el Gobierno. Hoy, la historia de esa venta ya parece la crónica de una muerte anunciada. 

¿Por qué hay déficit presupuestal?

El déficit presupuestal no es un hecho aislado, sino el resultado de una serie de decisiones tomadas durante el primer año del gobierno actual. 

Hace un año el Congreso aprobó el Presupuesto Nacional de 2019 , con el apoyo de la bancada gubernamental. Este presupuesto admitió un déficit de 14 billones de pesos. De aquí surgió  la necesidad de una reforma tributaria, que a su vez fue tramitada a finales de 2018 y que se presentó al país como una “Ley de financiamiento”. 

En Colombia, por lo general, las reformas tributarias son pensadas para el corto plazo. Durante las últimas dos décadas se han hecho reformas tributarias cada dos años, mientras que en Estados Unidos se han hecho dos reformas durante el mismo período. 

Teóricamente, la “Ley de financiamiento” aumentaría el recaudo para cubrir el déficit fiscal. Pero paradójicamente, la ley posiblemente aumentó el déficit con nuevas exenciones tributarias, sin criterios claros, orientadas a estimular la “Economía Naranja”. 

La incertidumbre sobre los criterios para acceder a las nuevas exenciones fue tal que más de sesenta profesores universitarios le escribieron una carta al Gobierno y a los congresistas para pedirles que hicieran explícitos los criterios y que estudiaran con cuidado el efecto o la eficacia deimpacto real  aquellas exenciones. 

Por lo anterior, el Gobierno creó una “Comisión de expertos” que estudiaría el efecto de todas las exenciones vigentes y entrantes para recomendar su continuidad o eliminación. Lastimosamente, pocos meses después, con el Plan Nacional de Desarrollo se agrandó el déficit presupuestal al reducir el IVA a la gasolina y al eliminar la Comisión de expertos.

¿Por qué el Gobierno vende sus activos?

En vísperas del debate del Presupuesto Nacional para 2020, el Gobierno se encuentra en una encrucijada: por un lado, ha dicho que no hará nuevas reformas tributarias, pero por el otro lado debe aumentar los ingresos. 

Por eso, la única alternativa inmediata y factible para aumentar los ingresos de la Nación es vender sus activos. En el corto plazo, también podrían considerarse el aumento en la eficiencia del gasto, o perseguir la evasión y la corrupción, pero el Gobierno no se ha expresado sobre estos temas. 

Las enajenaciones de activos son decisiones irreversibles y con un impacto permanente. Por eso deben tomarse bajo criterios técnicos, que aseguren atención prioritaria al desarrollo sostenible del país. Lo contrario sería como vender la gallina de los huevos de oro para comprar un caldo. 

ISA: la gallina de los huevos de oro

Para mejor entender el (mal) negocio, es importante recordar que en 2018 la Nación recibió 90 billones de pesos como ingresos por sus participaciones accionarias en distintas empresas (incluida ISA). 

Y también debe notarse que, de acuerdo con el Plan de Enajenaciones, el Gobierno planea vender participaciones por un valor de cercano a los 20 billones de pesos ¡el equivalente a las ventas realizadas por los últimos cinco gobiernos durante los últimos veinte años! 

La enajenación que parece más inmediata es la de ISA, seguida por Ecopetrol y por Cenit Transporte y Logística de Hidrocarburos.  

ISA es la multinacional de energía eléctrica más grande de Latinoamérica. Para Colombia es un activo estratégico, como monopolio natural del transporte de electricidad. Su capital es principalmente público (el 51 por ciento), y recientemente sus ganancias y acciones van al alza. 

En 2018, las utilidades de ISA tuvieron un récord de 1,5 billones de pesos, es decir, un incremento del 6 por ciento (cifra mucho mayor que el crecimiento económico nacional). En suma, ISA es una de las empresas más rentables del país. 

Asesoría dudosa

Y sin embargo el Gobierno contrató a la firma de abogados Posse Herrera & Ruiz para “Asesorar legalmente al Ministerio de Hacienda y Crédito Público en el diseño, elaboración e implementación del programa de enajenación accionaria de la participación de la Nación en Interconexión Eléctrica S.A. – ISA, de conformidad con las disposiciones establecidas por la Ley 226 de 1995 y en el presente contrato”. 

La elección de esta firma produce aún más preocupación, 

  • Porque el documento Conpes 3281 establece que el Fondo Financiero de Proyectos de Desarrollo (FONADE), hoy Empresa Nacional Promotora del Desarrollo Territorial (ENTerritorio), es la institución idónea para asesorar al ministerio de Hacienda en los planes de enajenación.
  • Y porque el Ministerio invitó directamente a tres cinco firmas que consideró idóneas, recibió cotizaciones de tres, pero de las cuales solo una estaba habilitada para ser contratada. 

No a la venta de ISA

Vender ISA es la peor decisión que puede tomar el Gobierno. 

  • En primer lugar, sería una decisión improvisada que produciría una pérdida de ingresos permanentes para la Nación. 
  • En segundo lugar, sería una decisión irracional, al aplicar de nuevo una política cuyo impacto no se ha evaluado aún bajo ningún criterio. 
  • En tercer lugar, sería una decisión ilógica, pues no cumpliría con los lineamientos técnicos que se han planteado desde el mismo Gobierno. En los documentos Conpes 3281, 3851, y 3927, así como en los de organismos internacionales y de expertos en la materia, se recomienda dar prioridad a la venta de activos que no son rentables y donde el gobierno no cuente con poder de decisión. En cambio, se recomienda proteger las participaciones estratégicas o que se constituyan como fuente de ingresos fiscales. En esa lógica, ISA se debería conservar y su riqueza no se debe derrochar durante el gobierno de turno.

La incoherencia de Duque  

Finalmente, la venta de ISA sería también una decisión incoherente. 

Bajo el gobierno anterior el Centro Democrático, con protagonismo del entonces senador Iván Duque, fue el principal opositor a la venta de ISAGEN. Todos los motivos que el Centro Democrático expuso en contra de la enajenación de ISAGEN son igual de válidos y contundentes contra del plan de enajenación de ISA. 

El 14 de mayo de 2015, Iván Duque escribió una columna en la revista Porfafolio, donde afirmó que “es inmoral despojar a la Nación de un activo rentable social, ambiental y económicamente para validar la falta de priorización (sic) del gasto, el derroche estatal y la falta de creatividad financiera. Si ocurre la venta de Isagén, esta será recordada como la crónica de un despojo anunciado, en la cual la adiáfora (sic) defendida por un gobierno, convirtió los activos de la Nación en cajero automático”. 

Estoy de acuerdo con Duque: las enajenaciones de los activos rentables son un error. Ahora falta que el presidente esté de acuerdo consigo mismo.

El Gobierno Nacional y todos los gobiernos entrantes tendrán siempre el anhelo de recursos infinitos para invertir en políticas sociales sin las dificultades que implican los esfuerzos de aumentar el recaudo. Por eso mismo es necesario estudiar el impacto de las políticas antes de seguir ejecutándolas a ciegas. 

Es necesario consultar el saber de los expertos, analizar el impacto de las exenciones y los criterios para concederlas, tomar en serio la lucha contra la corrupción, adoptar impuestos saludables, fortalecer el ministerio de Hacienda y elevar el gravamen a las personas más ricas del país. Mientras tanto es “inmoral despojar a la Nación de un activo rentable social, ambiental y económicamente”

Para terminar, una nota: a mediados de julio, durante un debate de control político en la Comisión IV de Senado, el ministro Alberto Carrasquilla se comprometió a volver a reunir la “Comisión Expertos” para estudiar exenciones tributarias y otras políticas económicas. Esperamos que el ministro cumpla su palabra.

Leave a comment