La prohibición no soluciona el problema de fondo

La prohibición no soluciona el problema de fondo

La prohibición es la muestra clara de que no hubo pedagogía. En el caso del consumo de alcohol y sustancias psicoactivas, que sin duda preocupa a todo el país, debemos entender que prohibir, perseguir y estigmatizar el consumo no soluciona el problema de fondo más allá de mostrar la tiranía de los entes reguladores.

Por Juan Luis Castro.

Las medidas sobre el consumo de drogas y de alcohol que pretenden crear un perímetro alrededor sitios deportivos, colegios y parques y darle la potestad a las alcaldías y concejos de regular qué zonas y cuáles son los horarios que se deben restringir para el consumo de alcohol y sustancias psicoactivas, están mal enfocadas.

Estamos de acuerdo en que el consumo es un problema que nos compete a todos, pues cada quien es libre de tomar sus propias decisiones, pero sin afectar a los demás. Asimismo, debemos reconocer el libre desarrollo de la personalidad, las libertades, derechos y deberes que tenemos viviendo en sociedad, razón por la que debemos tomar decisiones teniendo en cuenta la afectación que podamos (o no) crear a los demás.

Lo que debemos comprender es que si queremos que el Congreso de la República tenga la disposición de avanzar en una agenda sobre el consumo regulado de drogas debemos dejar de criminalizar el consumo, entender que la policía y los entes responsables deben encargarse de perseguir a los distribuidores de sustancias narcóticas como la cocaína, la heroína y demás drogas que día a día hacen parte de la oferta de quienes consumen y no perseguir a los consumidores.

No todo el que consume es adicto y no todos los adictos son problemáticos ni criminales, por ejemplo el 12,4 % de consumidores de marihuana la probó antes de cumplir 10 años y el 84,4% ha probado alguna sustancia en algún momento de su vida y esto no los hace adictos ni criminales, por el contrario, es la muestra clara de una sociedad cambiante que nos exige estar preparados para saber reaccionar sabiamente sin satanizar a nadie.

Estoy seguro que el consumo regulado y una atención oportuna al adicto puede contribuir a la sociedad, destacando la atención prioritaria que se podría realizar en centros de consumo regulado, evitando así que los colombianos empiecen a consumir más alcohol o  drogas a temprana edad. Por ejemplo, el consumo de marihuana en edad escolar ha crecido 156,4%; el de la cocaína, 53,3%; el del bazuco, 44,4%  y el del éxtasis, 112,8 %.

En colombia se descubren 700 nuevas drogas al año y en el congreso se pretende prohibir el consumo de lo que representa el mercado más cambiante de la historia, tenemos que ser capaces de entender que entre más prohibamos, más consumidores nuevos aparecerán. Así que acá lo que se necesita es un enfoque preventivo, planear una estrategia para educar, prevenir y tener medidas estatales para su regulación, asimismo, cambiar el enfoque de la policía de dejar de perseguir a los consumidores y empezar a buscar a los narcotraficantes.

Para finalizar los invito a estar pendientes del debate a la salud que llevaré a cabo el próximo martes en la plenaria de Senado, estaré publicando en mis redes sociales todo acerca de ese día, no se lo pierdan, hablaré del tema que más nos importa a todos, el sistema de salud.

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