Nuestra salud depende de la calidad del aire

Nuestra salud depende de la calidad del aire

Es increíble que siendo uno de los países más biodiversos del mundo, con flora y fauna incomparable, estemos afrontando altos niveles de contaminación en las principales ciudades.

Por Juan Luis Castro.

Parece que en Colombia nos hemos dedicado a que cada vez sea más difícil respirar, hemos sobrepoblado las ciudades con carros, con dióxido de carbono, deforestado en grandes proporciones y no nos damos cuenta del daño irreversible que causamos en el medio ambiente, la calidad del aire y la salud. Esto es parte de la paradoja a la que nos enfrentamos como país en la búsqueda del “desarrollo”.

En Colombia contamos con agua en abundancia pero nos hacen falta acueductos, alcantarillados y plantas de tratamiento para la buena disposición de los residuos; contamos con numerosas especies de árboles a lo largo y ancho del país, pero con ciudades que ven desaparecer los suyos poco a poco para darle paso al pavimento; nos aglomeramos y convivimos en grandes ciudades para acceder a más y mejores oportunidades, servicios y educación, pero olvidamos a diario las acciones ciudadanas para cuidar el medio ambiente y mantener la calidad de vida. Así, el resultado no puede ser otro distinto al que estamos observando con preocupación en Bogotá, Medellín y otras ciudades capitales durante las últimas semanas, pero que nos ha mantenido con las alertas encendidas desde hace unos años, la calidad del aire está empeorando.

Como médico estoy seguro de que la contaminación produce graves problemas y efectos en la salud, y que además deriva en altos costos para el sistema de salud, que pudieran ser prevenibles si implementáramos políticas de salud pública encaminadas a limpiar el aire y modificar los hábitos de vida, pues en muchos casos no actuamos frente al medio ambiente como deberíamos.

He venido trabajando por la salud desde mis funciones como Senador, sigo denunciando las carencias y fallas del sistema, realizando propuestas y presentando los proyectos para mejorar las condiciones actuales. Ahora mi invitación es a encender las alarmas, pues la salud está en peligro a causa de la contaminación de nuestro entorno y parece ser que es otra falla desatendida por el estado.

La Organización Mundial de la Salud afirma que 9 de cada 10 personas en todo el planeta respiran aire contaminado, situación que genera cerca de 7 millones de muertes cada año alrededor del mundo. En Colombia la cifra asciende a 10.000 muertes al año, que equivale a 160% más que el promedio de muertes por el conflicto armado. Además los costos en salud asociados a la contaminación han ascendido a 20,7 billones de pesos anuales, equivalente a un 2,6% del Producto Interno Bruto según el DNP.

Por otra parte, se ha determinado que el mayor contaminante del aire es el material particulado fino, que es producido por los vehículos que utilizan gasolina y diésel, otro punto más para encender las alarmas. Bogotá, Medellín, Cartagena y Cali están entre las ciudades más contaminadas y superan los índices recomendados por la Organización Mundial de la Salud.

En Bogotá el 10% de las muertes están asociadas a la mala calidad del aire. Reitero que debemos empezar a tomar mejores decisiones para cuidar el medio ambiente y por ende nuestra salud. Mi invitación es a ser responsables con la ciudad donde vivimos, a usar e incentivar el transporte público y alternativo, y exigir a las administraciones públicas tomar todas las medidas que sean necesarias para que el aire que respiremos los ciudadanos no nos envenene.

Leave a comment