Duque: aspirante a mago y cantante

No tengo una bola de cristal pero me atrevo a decir, apenas 5 meses después de la posesión de Iván Duque, que este va a ser un Gobierno lleno de desencuentros: el Presidente ha dado muestras de todo menos de tener claro cómo se construye un país.
Por Juan Luis Castro.
Su nula experiencia ejecutiva le está pasando factura, las constantes salidas en falso hacen dudar de su idoneidad, no parece tener un equipo asesor a la altura de los retos y problemas del país y que camine a tono con estos tiempos tan convulsionados, y ni siquiera se siente que el aval de la derecha más radical esté de su lado.

Duque parece estar más concentrado en convertirse en el rey de los memes, el canto y la magia de Colombia que en sacar al país de la polarización y la economía maltrecha que, afirman, dejó Santos, tema que además fue bandera de la campaña del Centro Democrático a la Presidencia, el discurso que han repetido hasta la saciedad todos los alfiles de Uribe y la excusa que a estas alturas todavía repiten como avemarías.

Desde cuando se inició en el Congreso la discusión de la Ley de Financiamiento, una propuesta regresiva y que buscaba gravar hasta los huevos y afectar a los más pobres, el panorama no ha dejado de ser oscuro y desesperanzador.

Su defensa acérrima del Fiscal Néstor Humberto Martínez a pesar de la evidente relación que tiene con el caso Odebrecht, el apoyo al Ministro Alberto Carrasquilla en la polémica de los ‘bonos de agua’los nombramientos cuestionados y que intentaron pasar por debajo de cuerda (como el de Claudia Ortiz en la ADR, el 28 de diciembre a las 9:00 p.m.), una larga lista de esposas, hijos, sobrinos, suegras, megacontratistas, cuñados y ‘amigos’ que resultaron con altos cargos en un Gobierno que se suponía iba a ser ‘técnico’, y varias salidas en falso que han llenado las redes sociales de infinidad de memes, demuestran que no hay un rumbo, que no tiene liderazgo y que su supuesta juventud está más que ensombrecida por quien realmente parece estar tomando las decisiones más trascendentales, como la de devolverle el manejo de los parafiscales a Fedegán hasta 2029 -para luego decir que gobiernan sin mermelada-.

Duque no parece ser quien lleve a Colombia por un camino que mire hacia el futuro. Como médico y psiquiatra me preocupan su capacidad para gobernar, su forma de actuar, su falta de seriedad y su constante afán por llamar la atención y parecer amable y divertido cuando en realidad lo que hace es el oso.

El Presidente está todavía a tiempo de recordar a ese joven propositivo, moderno, crítico y juicioso que trabajó como Senador durante 4 años. De lo contrario, parece tener más sentido una Marta Lucía Presidenta que un Iván así de inoperante.

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